El Valle de Arratia en furgoneta

A los pies de los parques naturales de Gorbeia y Urkiola, y bañado por el río Arratia, se encuentra uno de los valles más verdes y hermosos de Bizkaia. Aunque desconocida para muchos, el Valle de Arratia esconde numerosos secretos: pueblos de caracter rural, caseríos que parecen palacios, tradiciones, leyendas y una naturaleza desbordante.

El Valle de Arratia está situado al sur de la provincia de Bizkaia, limitando con Araba. Empezamos nuestro recorrido por Artea; desde allí, seguiremos la ruta por Areatza y Zeanuri. También visitamos los dos parques naturales; primero el de Urkiola y por último el de Gorbeia, para conocer el hayedo de Otzarreta.


Urkiola

Desde Durango, y subiendo el puerto de Mañaria llegamos a Urkiola. Además de ser parque natural, Urkiola es famosa por su santuario. Según la tradición, hay que darle tres vueltas a la gran piedra que está frente a la iglesia, para que los solteros puedan encontrar pareja.

Al llegar al parking, nos hemos encontrado con un puesto donde venden pan, rosquillas y pasteles artesanales. Buena forma de empezar el día!

Después de visitar la iglesia, nos adentramos en los bosques que la rodean. Siguiendo el sendero del ‘via crucis’, llegamos a un mirador con unas vistas impresionantes de la zona.


Artea

Bajamos desde Urkiola hasta Otxandio, para seguir por la carretera de Dima. No es el camino más corto, pero disfrutamos de las vistas. Y llegamo a Artea, un pequeño y tranquilo pueblo de 750 habitantes. Aparcamos junto al polideportivo municipal. Es un sitio tranquilo, y nos parece buen sitio para pasar la noche. Y así lo hacemos; ya que después de visitar la zona, volvemos a Artea para dormir.

A dos pasos del parking, se encuentra el Ecomuseo del Caserío Vasco, situado en la ganbara o desván de un gran caserío, hoy convertido en restaurante. Ofrecen visitas guiadas (es mejor llamar antes de ir). Nos explican el modo de vida y los numerosos trabajos que se hacían en los caseríos, que eran casas autosuficientes en las que cada miembro de la familia tenía su rol. En la tradición de Arratia, como en toda Euskal Herria, la mujer tenía un peso muy importante, no sólo porque eran responsables de mantener el caserío y la familia, si no por que era ella la que tomaba las decisiones importantes (de ahí el famoso matriarcado vasco). Además de eso, también ejercían de cocineras, curanderas, y según la mitología, también brujas!

A unos 500 metros del centro, dando un paseo, se puede visitar la ermita de San Miguel. Se trata de un curioso efificio, hecho de madera que data del siglo XVI. Se dice que necesitaron 100 años para terminar todos los trabajos de carpintería. Desde entonces ha pasado por varias renovaciones, la última en 1990.


Areatza

Areatza nos ha sorprendido. Al pasar la primera vez por la carretera no nos ha parecido gran cosa, pero habíamos oído que tenía un bonito casco histórico, y decidimos parar para verlo. Dejamos la furgo en la parte alta del pueblo, detras del frontón, y vamos andando hacia el centro, y allí sí que pudimos comprobar porque la llaman villa medieval.

Areatza tomó el nombre de Villaro durante muchos años, como síntesis de Villa de Haro. Y es que Juan Nuñez III. quiso dedicar esta villa a su esposa, Maria Diaz de Haro, y de paso honrar a la familia Haro, que fueron Señores de Bizkaia. Eso fue en el año 1338, y aunque desde entonces el pueblo e incluso su nombre hayan cambiado, el casco antiguo mantiene la personalidad de aquella época. Además de la iglesia San Bartolome, se pueden visitar varios edificios interesantes, como son la torre Ugunaga, el palacio Gortazar o la casa mudejar, única en su estilo en toda Bizkaia. Junto a la plaza del ayuntamiento se encuentra el centro de interpretación del parque natural de Gorbeia, que también hace las veces de oficina de turismo.


Zeanuri

Zeanuri es el pueblo más grande del valle de Arratia, en cuanto a territorio; pero si hablamos de habitantes, podría decirse que se trata de un pueblo pequeño, ya que viven alrededor de 1.250 personas. Está situado a las faldas del Gorbeia, rodeado de bosques, y dicen que es el pueblo que más caseríos tiene en el centro urbano de toda Bizkaia.

Hay varias iglesias y ermitas en el pueblo. La de Andra Mari llama la atención desde lejos, ya que su tamaño no es el que corresponde a un pueblo pequeño. En el barrio Ipiñaburu, se puede visitar la iglesia de Santiago, del siglo XVI. En el centro también se puede ver el palacio Zuriate, y en el camino de Areatza, el antiguo molino de Olabarria.


Barazar y Otzarreta

Dejamos atras Zeanuri para adentrarnos en el parque natural de Gorbeia. Subimos el puerto de Barazar, y junto a la gasolinera, tomamos a mano izquierda un camino asfaltado que lleva a la zona conocida como Otzarreta. El parking es pequeño y los fines de semana se llena en seguida, así que mejor ir pronto. A pocos metros de allí está el hayedo de Otzarreta.

Es un sitio muy especial, casi mágico. Se trata de un hayedo de árboles centenarios y formas curiosas. Los colores rojizos del otoño, esa luz especial y el riachuelo que la atraviesa hacen de este bosque un sitio precioso. No en vano dicen que es uno de los sitios más fotografiados de Bizkaia. Merece la pena darse un paseo, y si os gusta la fotografía disfrutareis como enanos.

Cerca de allí también se pueden visitar el humedal de Saldropo y la cascada de Uguna. ko hezegunea eta Ugunako urjauzia ere. Y los más montañeros, también pueden tirar hacia la cima del Gorbeia.

Volvemos al puerto de Barazar, y tras tomar un café, bajamos el puerto, esta vez hacia Araba. Pasamos junto al embalse de Urrunaga y tomamos la A-1 para emprender el viaje de vuelta a casa. Ha sido un fin de semana intenso pero ha merecido la pena!

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